La información, de por sí triste pero en algún sentido esperable, me hizo pensar en dos palabras: España y Educación. Las dos con mayúsculas. Les diré porque: España es sino el principal uno de los más importantes destinos turísticos del mundo. ¿En qué basa su pujante economía, pues en el turismo principalmente. Más de 40 millones de personas la visitan cada año. Y en cuanto a la Educación, entiendo que España tuvo que transitar un duro camino de formación y planificación para llegar a convertirse en el destino predilecto de tanta gente. Se hicieron caminos, se desarrollaron servicios de todo tipo, se instruyó a la gente para recibir al turista, para hacer de “esa” visita” un negocio. Ahora bien, Puerto Natales está en el epicentro del turismo de aventura. No al constado, no por ahí cerca, sino exactamente donde las papas queman, donde se genera y explota el negocio turístico. O, hablando en condicional, donde se generaría y explotaría porque falta aun mucho techo por recorrer. Uno se pregunta ¿cómo es que Puerto Natales lidera la triste estadística de ser la ciudad con mayor pobreza en la región de Magallanes? Es inconcebible de muchas maneras. Llegó el momento, ahora, ya, de establecer un sistema de educación que prepare a las gente de esta región a valerse por si misma. A ser emprendedores. Allí es donde adquiere tanta importancia la formación, venga de donde venga, institucional o autodidacta. Es justamente en este caso en el cual debemos mirar hacia fuera, a ver como hicieron otras naciones. Ni que decir que hace falta un estudio que determine las necesidades puntuales de los turistas y que nos ayude a entender cómo conquistarlos en el punto de venta. Hay un best seller Robert Kiyosaki que ha ganado una fortuna enseñando a otros a ganar dinero. Mostrando lo que él hizo con su propia vida. Creo que un poco de su filosofía ganadora como la de otros tantos aventureros y emprendedores de la historia nos vendría bien. Hay que volver a los libros, al barrio del cual uno nunca se va.Insisto estamos en el epicentro del tema, el resto corre por cuenta nuestra. Las montañas no hacen negocios, los hombres los hacen.

 

Anuncios